¿Por qué ser peatón?

Importancia de la caminata para el mundo moderno

 

Caminar es el ejercicio más natural que conoce el hombre. De acuerdo con la evolución, uno de los avances fundamentales que han marcado nuestro destino como especie ha sido el bipedalismo; esta transformación a seres bípedos nos ha traído numerosos beneficios que ahora pasan a ser derechos fundamentales de las personas.

 

La caminata se ha visto afectada por el sedentarismo, situación cada vez más generalizada, provocada en la mayor parte de las veces por la dependencia en el uso de vehículos motorizados particulares, automóviles y motocicletas. 

 

Para  Enrique Jacoby, investigador de la Organización Panamericana de la Salud, el sedentarismo debe ser considerado como un problema de salud pública, destacando que en las Américas más de tres millones de personas mueren principalmente por la mala calidad de la alimentación y la falta de actividad física.

 

Los espacios públicos deben facilitar la caminata, la estructura de la ciudad debe garantizar seguridad y accesibilidad para los peatones con el fin de poder caminar libres y sin ningún percance. El impacto social que genera el deterioro urbano produce rompimiento en las relaciones sociales. Los espacios públicos de acuerdo a su planificación pueden o no motivar a la caminata.

                

El secretario de la Asociación de Empresas del Transporte Urbano Colectivo (ATUC) Fidel Angulo, reconoció que el método de transporte más recomendable para una ciudad de las características de León «es caminar. El 60% de los desplazamientos en la capital podrían realizarse andando, el 25% exigen coche y el resto sí que necesitan de transportes colectivos. Otra cosa es que cuando la gente se acostumbra a determinados hábitos, se puedan cambiar, peor hoy por hoy, el zapato es el mejor medio de transporte para el leonés medio».

 

La caminata es una actividad ideal para todos, tiene enormes beneficios para la salud, y tiene la ventaja de que puede ser practicada en casi todas las circunstancias y lugares.   Caminar es gratis, seguro y efectivo, no se necesitan habilidades o entrenamientos especiales.

 

El sedentarismo es la principal causa de obesidad. Menos del 10 % de la población norteamericana hace ejercicios tres o cuarto veces por semana[1]. Además según datos de OPS, existe en EE.UU. casi el 30% de mujeres obesas, atribuido esto a la alimentación y el sedentarismo.

 

Caminar menos de  dos veces por semana  produce poco o ningún cambio significativo en nuestro cuerpo,  insisten los expertos[2]. Lo optimo es hacerlo 5 o más días por la semana. Su incorporación a la caminata puede ser progresiva, “paso a paso”, por ello si actualmente no puede hacerlo más de una a dos veces por semana, no se desanime. Empiece y verá que con el tiempo se le hará más agradable y placentero y sin darse cuenta notará  que lo estará haciendo tres o más veces por semana.

 

España es uno de los países europeos con una de las tasas más bajas de actividad física por habitante.

 

¿Cuáles son los beneficios de caminar?  Citamos varios de ellos a continuación:

 

¯      Disminuye el riesgo de problemas cardiacos

 

Lo recomendable es caminar 30 minutos diarios[3] para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

 

Practicar ejercicio moderado, evitando así el sedentarismo es una conducta de vida cardiosaludable, sumado a la adopción de hábitos de vida sanos (dieta saludable, la práctica regular de ejercicio, así como el abandono del tabaco), evitan dichos problemas, que a través de los años, han cobrado la vida de millones de personas a nivel mundial.

 

El corazón es el motor de los músculos de las piernas. Al caminar, estos músculos bombean la sangre al corazón con mucha fuerza. Esto aumenta los niveles de oxígeno y mejora la circulación sanguínea.

 

Dentro de sus múltiples beneficios, el caminar  favorece al paciente hipertenso al ayudar a disminuir su presión arterial sanguínea; fortalece al corazón; disminuye los riesgos de la arteriosclerosis al disminuir los niveles  de las lipoproteínas de baja densidad[4].

 

¯      Ayuda a relajarse

 

El caminar es el tiempo para respirar, para meditar y mejorar su comunicación consigo mismo y con sus semejantes. Constituye un tónico para su cuerpo y mente lo cual imparte vigor a sus fuerzas, robustecerá sus fuentes de energía y promoverá un estado emocional positivo.

 

¯      Disminuye el estrés

 

Caminar sirve como una válvula de escape para el estrés. El alto volumen de tránsito que hay en Quito provoca que muchos trayectos a pie sean en realidad más rápidos que con cualquier otro transporte motorizado. A veces, las distancias nos parecen gigantes porque estamos acostumbrados a caminar tan poco que cualquier trayecto, por pequeño que sea, nos parece interminable y exagerado. Nuestros zapatos son el mejor medio de movilidad de las ciudades.   

 

Según la Asociación Española de Enfermería Deportiva (AEED), el caminar influye de forma positiva en el estado de ánimo, la reducción de la ansiedad, así como en cambio de ánimo y disminución de la depresión, lo que se traduce en un mayor rendimiento intelectual y laboral.[5]

 

Es importante sugerir a la caminata no únicamente como un deporte más, sino como un modo de transporte que tiene innumerables ventajas individuales y sociales  Caminar para movilizarnos  nos permite ejercitarnos dentro de la rutina, ver y sentir la ciudad de forma diferente, acercarnos al otro.

 

 

¯      Previene la osteoporosis

 

La osteoporosis se define como la fragilidad de los huesos producida por una menor cantidad de sus componentes minerales, lo que disminuye su densidad.[6] Caminando prevenimos estos problemas ya que nos ayuda a mantener los huesos sanos y fuertes, contribuyendo a enderezarlos. Con respecto a las articulaciones, los cambios artríticos con frecuencia se deben a la inactividad e inmovilidad. Caminar es una de las mejores maneras para mejorar este problema.

 

¯      Reduce el colesterol

 

Una corta caminata a paso lento después de la cena promueve la digestión y aumenta la velocidad de vaciado del  contenido de su estómago[7]

 

 

¯      Aumenta la flexibilidad de las piernas

 

Caminar aumenta la fuerza y la resistencia a la fatiga. Activa su flujo sanguíneo, de forma que previene la aparición de varices. Caminando se enderezan los músculos alrededor de las articulaciones. Caminar también reduce las pérdidas funcionales asociadas al envejecimiento, sobre todo en las piernas, al fomentar el uso de los diferentes sistemas corporales.[8]

 

 

¯      Baja de peso y ayuda a mejorar su condición física

 

Caminado tonificamos los músculos de muslos, pantorrillas y cadera. Caminar quema calorías. Como ejemplo, una persona que pesa aproximadamente 75 kilogramos y camina un kilómetro en 9 minutos, quemará un promedio de 550-800 calorías en una hora. Estas calorías son comparables a una comida regular.[9]

 

Cuando camine, mantenga una postura erguida.  Mueva sus brazos rítmicamente y ampliamente.  Esto aumentara el gasto calórico. Debemos tener en cuenta, que exige una cierta postura y técnica adecuada. Para un caminador habitual es imprescindible una postura correcta y dinámica: cabeza y pechos erguidos, abdominales y glúteos firmes, hombros relajados y brazos que se columpien a cada lado del cuerpo y no cruzados por delante y por detrás.

 

El vestuario del caminador también es importante. Debe utilizar un calzado liviano y cómodo, preferentemente con mucho uso, para que esté adaptado al pie. Esto hará de la caminata una actividad grata y reconfortante. Referente a la ropa, es aconsejable acamparse a las condiciones de la ciudad.

 

¯      Ayuda a conocer otras personas

 

Seleccione un lugar seguro e invite a un miembro de la familia, un amigo o un vecino que lo acompañe en la caminata. Esto permitirá tener tiempo para poder compartir  otras experiencias y fortalecer sus lazos de amistad y compañerismo para con las personas que lo rodean.

 

¯      Le permite disfrutar del paisaje

 

Recuerde que el turismo, en los grandes destinos del mundo, se lo hace caminando. Se experimenta una nueva forma de ver la ciudad, descubriendo detalles que pasa desapercibidos al verlos dentro de un vehículo. Sentir la ciudad más de cerca nos permite ser más críticos con nuestras propuestas para con la ella,  y apropiarnos de los espacios públicos que por derecho nos pertenecen

 

 

Pero la caminata no otorga únicamente beneficios individuales.  El caminar es, como ya señalamos, otro modo de transporte, que lo podemos ubicar dentro del concepto de movilidad sostenible, y que aporta con la no emisión de contaminantes como el ruido y los gases de combustión.

 

El valor que tienen los peatones en las ciudades ha sido ignorado a lo largo del tiempo.  La  Declaración Universal de los Derechos Humanos consagra el derecho a movernos  como personas, por lo que no podemos transmitirlo a las máquinas.  Tanto peatones como ciclistas deberían ser compensados de alguna forma en cuanto, tal como lo señala el marco legal para la movilidad a pie y en bicicleta emitido en Colombia, “… sus servicios ambientales le representan un inmenso ahorro a la comunidad: no gastan gasolina, no contaminan, no hacen ruido, apenas ocupan espacio, no estropean la calzada, no necesitan inmensas instalaciones para estacionarse, tiene mejor salud y menores gastos médicos u hospitalarios…”[10]

 

El modelo de desarrollo basado en el automóvil ha colapsado, y está siendo revertido en la mayor parte de los países más ricos del mundo, quienes no fueron un ejemplo a seguir por ser los causantes del colapso de las condiciones ambientales en el planeta.   Hoy, estos países están intentando remediar su daño, promoviendo ciudades más amigables para los modos activos de transporte; la importancia de que la gente camine y ocupe los espacios públicos es cada vez mayor, por lo que centros turísticos a nivel mundial han apostado en cambiar la concepción de las calles, creando verdaderas zonas peatonales y evitando el ingreso de automóviles, todo este esfuerzo con resultados favorables para el comercio y el turismo local.

 

 



[1] U.S. Department of Health and Human Services. (Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos) Healthy People 2000:  National Health Promotion and Disease Prevention Objectives.  1990

[2] El Caminar: el ejercicio ideal, por Pedro Martínez, M.D.,  C.M.C.M. Artículo publicado por la Revista "El Centinela" en Julio, 1995

[3] Fundación Española del Corazón (FEC).

[4] Journal of the American Medical Association. December 1991; Vol 266, No. 23.  Pags. 3295-3299

[5] [5]Tomado del portal http://www.consumer.es

[6] Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

[7] El Caminar: el ejercicio ideal Por Pedro Martínez, M.D.,  C.M.C.M. Artículo publicado por la Revista "El Centinela" en Julio, 1995

[8]Tomado del portal http://www.consumer.es

[9] Tomado del portal www.alimentacion-sana.com.ar

[10] Marco legal para la movilidad a pie y en bicicleta, Colombia