|
El más importante problema ecológico del planeta en la actualidad es el efecto invernadero, ocasionado por la expulsión de CO2 a la atmósfera, como consecuencia de la combustión del petróleo y sus derivados. De hecho, los vehículos motorizados son unos de los principales responsables.
El 80% de la contaminación del aire en Quito proviene de los autos particulares, al contrario de lo que se cree. El humo de los buses es visible en cuanto es generado por la combustión del diesel, sin embargo la combustión emitida por los autos particulares genera la mayor parte de gases tóxicos.
Cada automotor genera 5 toneladas métricas de CO2 (dióxido de carbono) por año, aportando con el efecto invernadero. Otros gases tienen efectos adicionales como por ejemplo:
El monóxido de carbono: genera desórdenes en los sistemas cardíaco y nervioso. Óxido de nitrógeno: reduce función pulmonar y defensas, produce lluvia ácida y efecto invernadero Dióxido de azufre: cáncer, enfermedades cardíacas y respiratorias Hidrocarburos: somnolencia, irritación en los ojos, tos Benceno: leucemia y cáncer Plomo: afecta los sistemas nervioso y sanguíneo, y al cerebro de los niños
Pero un coche no contamina únicamente durante su uso. La construcción de un automóvil supone extraer materias primas, transportarlas, ensamblarlas, el uso y el mantenimiento. De este modo, antes de que cada automóvil haya rodado 1 km., ya ha ensuciado directa o indirectamente 922 millones de m3 de aire con materias nocivas en valores límite; ha arrojado casi 15 toneladas métricas de anhídrido carbónico y ha deglutido la energía equivalente a 5000 litros de petróleo. Según el Instituto Medioambiental y de Pronósticos de Heidelberg, en Alemania, un solo vehículo consume en toda su vida tanta energía como la que gasta (calefacción, electricidad y transporte publico) una persona occidental en 6 años o un hindú en 76 años.
|