Difusión de la ley de Transito: PDF Imprimir Correo electrónico

Texto enviado por Maricela Galán Agosto 2011

Para aquellos a los que les interese leer lo obvio.

Sin ánimo de ofender, pero sí con toda la intención de criticar, hoy quiero adentrarme en el tema de la difusión de la ley de transito.

En primer lugar quiero mencionar lo que más me ha impactado de esta ley, y antes de seguir, disculparme si es que mi falta de conocimiento en legislación, no me permite una buena interpretación.

He leído, en el artículo 4, que el Estado obliga a dar educación vial, en forma constante, en las escuelas y colegios públicos privados del Ecuador. No sé si es cierto, pero a mí nunca me la dieron, ni a mis conocidos, amigos, padres, hermanos, ni a mis familiares. ¿Por qué? que deben existir reglamentaciones para las leyes. Y para las reglamentaciones supongo que debe haber algo así como estatutos u órdenes para que se apliquen. Y cuando todo eso exista, supongo que deberán existir también los difusores, a quienes se les deberá dar esas leyes, reglamentos, estatutos y de más para impartir. Pero también supongo que para eso deberán ser personas capacitadas en educación, en métodos pedagógicos adecuados, con experiencia y sobretodo conocedores de la educación vial. Eso quiere decir que deberán ir a escuelas y colegios en dónde se los enseñen, o mejor aún a universidades en las que sea una carrera eficiente. ¿Pero qué pasa si aún no se dan las reglamentaciones para aplicar las leyes? {jcomments on}

Por otra parte, veo el esfuerzo de algunos miembros de la policía tratando de inculcar con amenazas el comportamiento correcto de los peatones de Quito, supongo que es la única manera que encuentran, ya que probablemente están acostumbrados a recibir castigos cuando cometen errores, y no optan en cambio por hacer una campaña en la cual se pueda ver lo positivo de cumplir ciertas normas y por ello me pregunto ¿por qué no hacerlo de la misma manera con la comunidad? ¿Por qué no con el gobierno?

Por alguna razón me viene a la mente, los casos de los adolescentes que mientras más prohibiciones y castigos reciben, más rebeldes se vuelen. Por ejemplo, hay datos de que un gran número de chicas adolescentes sin formación adecuada y llenas de tabúes y prohibiciones, son madres jóvenes solteras, así como los jóvenes con mayores prohibiciones, son los más expertos en mentir, en tomar drogas, beber licor o fumar a corta edad, sin que sus padres lo sepan.

¿Miento acaso cuando digo que los quiteños somos rebeldes? Preguntémonos entonces, si nosotros somos rebeldes, si nuestros hijos son rebeldes, si nuestros nietos lo son también, ¿por qué nos seguimos educando de la misma manera?

¿A qué padre no le ha funcionado la técnica de la confianza y la comprensión en lugar de la amenaza y el castigo? ¿A qué joven, adulto y viejo no le gusta estar bien informado y ser capaz de tomar sus propias decisiones, sin ser juzgado ni penitenciado?

¿Por qué las autoridades y aquellos de quienes depende al comunidad siguen ofendiendo nuestra inteligencia con amenazas y falta de información? ¿Cómo pretenden que sepamos de educación vial, si no existe? Y más aún, ¿cómo se pretende que paguemos multas por infracciones que no conocemos y por lo tanto no comprendemos? Quizá sea demasiado drástica en esto, pero en este contexto las “coimas” tienen sentido y aclaro para que no haya confusiones que me opongo rotundamente a ellas, soy el ciudadano que prefiere ir a la cárcel antes que colaborar con la corrupción. ¿Pero cómo ir a la cárcel o no hacerlo, si al final del día sigo en la misma ignorancia vial?

¿Cómo es posible que una persona estudiada e interesada en el tema de la movilidad haya descubierto hace muy poco que es prohibido cruzar la calle en diagonal y que la multa por esa contravención es más de 10usd? ¿Y cómo es posible que la misma persona, sabe tejer y bordar perfectamente porque lo hizo en los primeros años de su educación primaria y jamás en la vida real lo ha utilizado? ¿Es acaso ilógico que un niño de 5 años aprenda cómo elaborar hot dogs, pero completamente aberrante que entienda lo que es la movilidad, aún cuando él mismo lo hace a diario?

Es claro que no estamos inventando el agua tibia, pero lo que no es claro es el ¿por qué seguimos usando leña en lugar de encender la cocina?

Quedo en espera de sus comentarios de cambio, y si tienen sugerencias estaría feliz de acogerlas.

Maricela Galán

Agosto 2011

PD: el ejemplo de los hog dogs, lo he tomado de la escuela primaria de uno de mis primos.